La masacre de Zemla

En el ambiente de presión que hemos descrito, las autoridades españolas consideraron necesario enviar un mensaje de firmeza hacia las Naciones Unidas y hacer una demostración pública de la voluntad de permanencia de España en el territorio. Para ello, Presidencia del gobierno organizó una demostración de adhesión a la manera que el régimen acostumbraba a hacer cuando consideraba que había una grave agresión interna o exterior. Estas consistían en asegurar, mediante la amenaza y a cambio del traslado y algo de comida, que un gran número de personas con pancartas y emblemas favorables a las posiciones del régimen se concentraran para escuchar y vitorear las arengas políticas de la autoridad de turno. La concentración se convocó para el 17 de junio de 1970 en la Plaza de África.

Habiendo sido descubierta la OALS por las autoridades españolas y ante la falta de respuesta a las propuestas presentadas 11 En palabras de Bassiri “Las peticiones no han sido aceptadas por las autoridades y tampoco han querido entrevistarse con los miembros de la Organización, siendo desestimado todo ello.” , la organización decidió no participar en la manifestación del gobierno español y realizar una movilización alternativa con el objetivo de darse a conocer y presentar sus peticiones públicamente. La víspera de la manifestación oficial una caravana de coches recorrió la ciudad de El Aaiún coreando consignas anticolonialistas. La policía, por su parte, irrumpió en la sede clandestina de la OALS, requisando material de propaganda y deteniendo a una persona.

Para la organización, el objetivo principal era el de obligar a las autoridades española a establecer una interlocución y un temario distinto de la Yemáa, para lo que se eligió una comisión negociadora con carácter plenipotenciario.

Desde primeras horas de la mañana, el movimiento reunió a varios miles de personas de toda edad y condición que en una ambiente festivo levantaron jaimas en el barrio de Zemla. Por su parte, las autoridades coloniales quisieron, en todo momento, que la concentración se sumara a la manifestación oficial, bastante menos numerosa, o que se disolviera. El propio Gobernador General, Pérez de Lerma se presentó en el campamento y prometió recibir en un futuro a la comisión negociadora si accedían a disolverse o sumarse a la celebración oficial, cosa que fue rechazada por la comisión negociadora.

A partir de aquí los relatos oficiales y las diferentes investigaciones realizadas difieren en los detalles, aunque coinciden en los siguientes elementos:

Tras la negativa a incorporarse a la manifestación oficial se incrementa la vigilancia con una patrulla de policía compuesta por españoles y saharauis. Entre los manifestantes y esta patrulla sucedieron algunos incidentes debido a la actitud provocativa de alguno de sus mandos con algunas personas heridas por armas de fuego. 22 La patrulla de la Policía Territorial, un cuerpo mixto en el que, sin embargo, los saharauis no podían portar armas, estaba dirigida por el Comandante López Huertas y era, a todas luces, insuficiente para controlar una concentración semejante. Testimonios coincidentes aseguran que el capitán Fernando Labajos agredió a varios manifestantes, llegando a esgrimir su pistola y que este, a su vez, fue agredido y desarmado. Otros incidentes se produjeron entre saharauis que volvían de la manifestación oficial y otros provenientes de la concentración de Zemla. Finalmente, a primera hora de la tarde se presentó un destacamento de la Legión 33 La Legión Española es una fuerza militar profesional de élite, fundada por el general golpista Millán Astray para combatir en las guerras de África a la manera de la Legión Extranjera francesa. Conocida por su brutalidad fue utilizada como fuerza de choque en la guerra civil por las tropas franquistas. al mando del comandante Díaz Arcocha 44 Carlos Díaz Arcocha, fue asesinado por ETA en 1985 tras haber sido nombrado superintendente de la policía autónoma vasca, Ertzaintza. . Éste ordenó directamente abrir fuego sobre la multitud, destruir el campamento y perseguir a golpe de bayoneta a quienes huían de la carga.

Se desconoce el número real de personas muertas y heridas. Las fuentes oficiales de la época reconocen dos muertes y una veintena de personas heridas sin especificar si son heridas de bala o de otra naturaleza. La prensa internacional habló de una decena de muertes. J. R. Diego Aguirre, que ocupó cargos en los servicios de información y del ministerio de interior en el territorio, ha dado versiones distintas, entre 4 y “más de una decena”, y algunas fuentes elevan la cifra inicial hasta la treintena.

Las únicas personas sobre las que no hay duda de que murieron a consecuencia de los disparos de la Legión fueron Brahim Mahayub Mohamed Ali Biljer y Mohamed Salem Brahim Lehbib Dil-la, aunque la prensa publicó que se desconocía la filiación de los fallecidos.

La Vanguardia 20 de junio de 1970

Las balas no discriminaron edad, género o condición, ya que entre las víctimas se encontraban menores, mujeres, personas ancianas y discapacitadas. En todo caso, a los fallecimientos directos por el tiroteo habría que añadir las víctimas fallecidas como consecuencia de las heridas, muchas de las cuales, según reconocen la mayoría de los testimonios, no acudieron a los servicios de salud, por miedo a las represalias y huyeron al desierto para ser atendidas con tratamientos tradicionales. 55 Uno de los lugares de reagrupamiento de las víctimas, según testimonios, fue Gdeim Izik, cuyo nombre resultó tristemente famoso en 2010, tras la disolución violenta por las fuerzas de ocupación marroquíes de un campamento de protesta similar al de Zemla.. El parte de hospital solo recoge los nombres de 20 personas.

Tabla 4: El nacionalismo saharaui. De Zemla a la Organización de la Unidad Africana -M´Beirik Ahmed Abdalahe

Pero, la represión no cesó con la disolución del campamento; unas 600 personas fueron detenidas, algunas de ellas encarceladas, torturadas o desaparecidas ese mismo día y durante un cierto tiempo en relación con estos acontecimientos. Las fuentes policiales de entonces reconocen que entre las personas detenidas identificaron a 285 miembros del partido. Solo figura una mujer: Izana Mohamed Mohtar Musa, pero fueron muchas más las que pasaron por los distintos centros de detención y sufrieron largas sesiones de interrogatorios. Tras largas estancias en diversas dependencias de las fuerzas de orden, algunas personas fueron encarceladas en diversos establecimientos militares a lo largo del territorio, dada la insuficiencia de los penales civiles de El Aaiún y Dajla. Algunos destacados miembros del partido, que a su vez formaban parte de las tropas españolas, fueron encarcelados en Canarias.

 

Tabla 3 y 6 : El nacionalismo saharaui. De Zemla a la Organización de la Unidad Africana -M´Beirik Ahmed Abdalahe 

Scroll Up